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Domótica en casa: qué automatizar y cuánto cuesta en 2026

¿Cuánto te gastarías en tener una casa que se controla sola?

Te lo digo sin rodeos: hace cinco años, la domótica era cosa de ricachones y frikis con cables por todo el salón. Hoy, en 2026, no necesitas ni eso. Llevo treinta años reformando pisos en Madrid, y lo que ves ahora es un cambio de verdad. Un chaletero de Pozuelo me preguntaba la semana pasada si valía la pena automatizar su casa de cuatrocientos metros. La respuesta es sí, pero con cabeza: no te automatices todo de golpe, y menos aún lo que no te va a servir para nada.

Aquí te cuento qué se puede hacer, qué merece la pena, y cuánto te vas a dejar en ello sin mentirte.

La iluminación: lo primero que notarás el dinero invertido

Si hay algo que recuperas la inversión de inmediato, es la automatización de las luces. Y no porque sea magia, sino porque lo usas cada maldito día. Olvídate de esas bombillas inteligentes individuales que compras en el Carrefour. Si hablamos en serio, necesitas un sistema centralizado.

Las opciones principales son dos: Zigbee (Innr, Philips Hue) o WiFi directo (Tapo de TP-Link). Instalé ambas en tres reformas el año pasado. Con Zigbee necesitas un hub central—el Gateway de Innr está en torno a 45–60 euros—, pero las bombillas te salen a 15–20 euros cada una y consumen menos batería en los inalámbricos. Con WiFi, las bombillas son un poco más caras (20–25 euros) pero no necesitas hub. ¿La diferencia? Que Zigbee es más estable si tienes muchos dispositivos, pero WiFi es más directo si vives en un piso normal.

Para un piso de cien metros con cinco habitaciones, cuenta unos 300–400 euros en total: hub más bombillas para las zonas que realmente usas. Salón, cocina, entrada y un dormitorio. El baño y otros cuartos pueden esperar.

  • Innr Smart Bulbs: 18–22 euros la bombilla, compatibles con Alexa y Google Home.
  • Philips Hue: más caras (35–40 euros), pero la mejor calidad de luz si te importa eso.
  • Tapo (TP-Link): la mejor relación precio-rendimiento, 12–16 euros, funciona con cualquier cosa.

Clima: la calefacción y el aire acondicionado que se entienden solos

Esto sí que te ahorra dinero de verdad. Un termostato inteligente te permite programar la temperatura por franjas horarias y, si tienes un móvil medianamente moderno, controlarla desde cualquier lado. ¿El resultado? Entre un 15 y un 20% menos en la factura de gas o electricidad según el IDAE. No es ciencia ficción, es matemáticas.

Los termostatos que triunfan en España son el Tado° (caro pero preciso), el Netatmo (más barato y muy bueno) y el Tuya genérico (el más económico). Si tienes calefacción central, un Tado° ronda los 140–160 euros. Si tienes aire acondicionado, hay modelos con sensor de infrarrojos que controlan el aparato directamente: 60–80 euros.

Pero aviso: si tu sistema de climatización tiene veinte años y funciona como un milagro, no gastes seiscientos euros en automatizarlo. Primero repáralo o cámbialo si es necesario. Luego, autómalo.

Puertas y cerraduras: acceso sin llave es una gozada

La cerradura inteligente es de esas cosas que una vez la tienes, no entiendes cómo vivías sin ella. Yale, Assa Abloy (marca Lock Asso en España), Xiaomi y Tuya tienen modelos entre 90 y 350 euros. Hay dos tipos: cierre adicional (que se pone encima de tu cerradura actual) o sustitución completa. Yo recomiendo los cierres adicionales porque son reversibles, no necesitan obra y siguen funcionando con llave.

¿Cuándo te ahorra dinero? Cuando dejas de pedir llaves al portero, cuando controlas quién entra y cuándo, cuando vienes con las manos llenas y no buscas la llave. Un piso en Barcelona con tres personas viviendo debe tener cerradura inteligente, punto.

Riego y exterior: aquí es donde algunos pierden dinero

¿Tienes jardín o terraza con plantas? Un sistema de riego automático Gardena o Rain Bird es genial, pero cuidado: un kit básico te cuesta entre 200 y 400 euros, y necesita instalación. Si tu terraza son cuatro macetas, te estás gastando dinero en agua que sales tú mismo en dos minutos.

Los sistemas de riego inteligentes tiene sentido en casas con jardín de verdad, con superficie de regadío de al menos veinte metros cuadrados. Áreas metropolitanas como Madrid tienen sequía cada vez más seguido, así que sí, vale la pena optimizar el agua. Los sensores de humedad (10–15 euros cada uno) evitan que riegues porque sí.

Seguridad: cámaras y sensores que duermen cuando estáis fuera

Un sistema básico de seguridad domótica incluye: videoportero (Logitech, Arlo), cámaras de interior (Wyze, Ezviz) y sensores de movimiento. Los precios son salvajes de ajustados ahora mismo. Un videoportero inteligente te cuesta entre 80 y 200 euros. Una cámara de interior decente, 60–120 euros.

El beneficio es claro: ves quién toca el timbre aunque estés en el trabajo en Tres Cantos, grabas a quien merece la pena grabar, y descansas sabiendo que hay vigilancia mientras vosotros no estáis. Pero no te montes un parque temático de cámaras. Una en la entrada y otra en el salón te vale. Las demás son paranoias.

Electrodomésticos: lavadoras, neveras, hornos que hablan con el móvil

Esto es donde la industria está intentando venderte la moto. Sí, puedes controlar tu lavadora desde el móvil y saber cuándo termina. ¿Necesitas eso? Probablemente no. La lavadora te avisará con sonido, como siempre. Una nevera inteligente que te dice si te quedan huevos... amigo, abre la puerta y mira.

Donde sí merece la pena: hornos inteligentes si cocinas en serio, lavavajillas que ajustan su ciclo según la carga. Pero estamos hablando de electrodomésticos nuevos de gama media-alta (Bosch, Siemens), no de automatizar lo que ya tienes.

¿Cuánto te gastas en total?

Una casa pequeña (60–80 metros) bien automatizada: 600–900 euros. Luces, termostato, cerradura, algo de seguridad.

Una casa mediana (100–120 metros): 1.200–1.800 euros. Todo lo anterior más sensores, más sistemas inteligentes, quizá algo de riego.

Una casa grande (200+ metros): 2.500–4.500 euros dependiendo de si includes riego de verdad, sistemas de climatización múltiples, seguridad profesional.

A esto suma la instalación si necesitas obras (un electricista cobra 40–60 euros la hora, no es caro pero cuidado con los sorpresos).

Tres consejos de alguien que ha visto isto todo

Primero: no lo automatices todo de una. Empieza por las luces y el termostato. Eso cuesta poco, se amortiza solo y entiendes cómo funciona esta cosa. Luego añades lo demás.

Segundo: elige un estándar y mantente en él. Todos los dispositivos Zigbee hablan entre sí. Todos los WiFi también. Pero mezclar cien marcas diferentes es una pesadilla. Yo uso Innr para luces, Netatmo para clima, Yale para cerraduras. Todos funcionan con Alexa. Limpio, sencillo, sin líos.

Tercero: si tu caserón es de 1995 y has estado toda la vida sin estas cosas, no necesitas domótica. El dinero que gastarías en eso úsalo en arreglar goteras o cambiar marcos de ventanas. La domótica es para mejorar comodidad, no para sustituir mantenimiento básico.

¿Que si te lo recomiendo? Sí. Pero hazlo con cabeza, sin dejarte guiar por la moda. Una casa donde el móvil abre la puerta, apaga las luces cuando te vas y mantiene la temperatura perfecta sin que hagas nada es una casa donde vives mejor. Y eso no tiene precio.