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Encimeras de cocina: piedra natural, compacto, laminado y precios

Encimeras de cocina: piedra natural, compacto, laminado y precios

¿De verdad vais a cambiar la encimera por esa grieta que os aparece cada vez que llueve?

Mira, llevo veinte años viendo cómo la gente toma las decisiones más raras sobre encimeras. He visto a clientes que derrochan en granito brasileño para que luego una cacerola caliente les deje una quemadura irreversible. Y he visto otras que eligen laminado barato y al mes se les empieza a desprender. La encimera no es un adorno: es el caballo de batalla de cualquier cocina. Con ella vas a estar fregando platos, cortando jamón, poniendo cacerolas calientes y manchando cosas cada santo día durante al menos diez años. Así que ojo con lo que elegís.

Piedra natural: el clásico que nadie se arrepiente (pero que duele en el bolsillo)

Empecemos por lo que la abuela consideraría la única opción respetable: piedra natural. Granito, mármol, pizarra... materiales que vienen de la cantera y que aquí en España tienen leyenda.

El granito es lo más visto. Resistente al calor, bonito a la vista, durísimo. En Madrid o Barcelona os cuesta entre 600 y 1200 euros el metro lineal instalado, dependiendo de dónde lo compréis. El mármol es más caro (800 a 1500 euros/metro) y la pizarra anda en territorio similar. Sé que duele mirar esos números, pero también sé que hay gente que tiene la misma encimera de granito que su madre.

Lo que nadie os dice en la tienda: la piedra natural necesita mantenimiento. Cada año o dos hay que sellarla. Si no, el vino, el café, el aceite, la sangre de la carne... todo te deja marca. He visto encimeras de granito que parecían un mapa de Carreteras de España por descuido. Y sí, el mármol es precioso, pero es una nena. Una gota de limón y ya está picado.

¿Marcas reales? En Valencia os recomendaría mirar Mármoles García o proveedores locales que os hagan mejor precio que las grandes superficies. En Madrid, Granitos Hnos. Ramos lleva toda la vida. Barcelona tiene más opciones porque todo es más caro, pero también hay más competencia.

Compacto: la opción del que quiere dormir tranquilo

Aquí entra en escena el compacto, que es lo que yo recomiendo a todo el que me pregunta sin dudar. ¿Por qué? Porque es prácticamente indestructible y os quitará cinco años de preocupaciones.

El compacto (también llamado laminado de alta presión o HPL de calidad industrial) es capas de papel prensado con resina, más resistente que la mayoría de cosas que encontraréis en la cocina. Resiste calor, agua, ralladuras. Sí, se puede rayar, pero hace falta intención. Os lo puedo decir de experiencia: puse una de compacto en mi propia casa hace quince años.

Precio: entre 400 y 800 euros el metro lineal. En tiendas como Leroy Merlin o distribuidores especializados de Madrid encontraréis desde 300 si la buscáis en modelos estándar. Las imitaciones de madera o piedra son creíbles, de verdad. La gente no llega a distinguirlas si lo hacen bien.

Lo mejor del compacto es que no os pone paranoicos. Derramáis vino, lo limpias con un trapo, se acabó. No hay que sellar, no hay que tratar. Dura. Si se mancha o pierde brillo con los años, un poco de cera de muebles y revive.

La única pega: si os quemáis una zona, no se repara. Se remplaza. Pero una encimera pequeña, dos metros, os saldrá por 600-800 euros cambiarla. No es que sea regalar dinero.

Laminado económico: rápido, pero sabed qué estáis eligiendo

Luego está el laminado de baja presión, lo que antes se llamaba fórmica. Entre 150 y 350 euros el metro lineal, según tienda. Aquí es donde veis esas encimeras blancas o de roble imitación en viviendas de promoción o pisos que se ponen rápido a la venta.

¿Funciona? Sí, durante tres o cuatro años. Después empieza a quejarse. Se despega en las esquinas. El agua se cuela y el tablero se hincha. En invierno veis manchitas de humedad que no se van. Luego toca cambiar, y volveréis a invertir 300-400 euros, cuando podrían haber gastado 200 más hace cuatro años y tener paz.

Entiendo que no todos tenemos un presupuesto de reforma de 10.000 euros. Pero si vais a vivir en la casa más de cinco años, no recomiendo el laminado de baja calidad. Os va a amargos los desayunos.

Cerámica y cuarzo: lo que está ganando terreno

En los últimos años ves cada vez más porcellanato (cerámica de ultra alta densidad) como encimera. Precio parecido al granito (700-1300 euros/metro), pero sin mantenimiento. No necesita sello. Aguanta perfectamente la humedad, el calor, las manchas. Es lo que usan en hoteles porque saben que durará.

El cuarzo comprimido (aglomerado de cuarzo con resina, tipo Silestone o Cambria) es otro clásico moderno. Precio: 800 a 1500 euros/metro. Bonito, uniforme, resistente. Pero mucho más caro de instalar porque necesita pegado profesional.

Lo que importa: instalación y detalles

Aquí es donde muchos se equivocan. Una encimera de 600 euros mal instalada por un carpintero de barrio que hace "chapuzas", os la va a fastidiar. Si no queda plana, si el fregadero queda mal sellado, si los cantos no cierran bien, estáis comprando futuro problemas.

Buscad instaladores que trabajen con frecuencia con lo que vais a poner. Si elegís piedra, que sea alguien que sepa cortarla, sellarla y dejarla alineada. Si es compacto, igual. Pagad 200-300 euros más si es necesario, pero que os lo haga bien.

¿Mi recomendación final? Si tenéis dinero, piedra natural o porcellanato, sin dudarlo. Si queréis dormir sin preocupaciones, compacto. Si no os queda otra, que sea laminado bueno, de tienda especializada, no del almacén de la carretera. Y cuando llaméis al instalador, preguntar referencias. Una encimera bien puesta es una encimera que vais a disfrutar.