La mañana en que los cristales del dormitorio amanecen empañados y el alféizar suelta gotas suele llegar en la primera semana de octubre, justo cuando dejas de abrir las ventanas de par en par y empiezas a cerrarlas para que no entre el fresco. En verano la casa respiraba por todas partes; ahora respira solo por donde tú has decidido, y casi nadie ha decidido nada. El vapor de la ducha, de las ollas y de las propias personas se queda dentro, busca la pared más fría y deja allí primero gotas y después manchas negras. Antes de comprar un deshumidificador o de repintar con pintura antimoho, mira qué ventilación tiene de verdad tu casa, qué exige el Código Técnico de la Edificación (CTE) y cuánto cuesta arreglarla bien.
Por qué la humedad aparece justo ahora
El aire a 20 °C con un 60 % de humedad relativa empieza a soltar agua sobre cualquier superficie que esté por debajo de unos 12 °C; con un 50 %, ese umbral baja a unos 9 °C, y con un 40 %, a unos 6 °C. Es el punto de rocío, y explica por qué las manchas salen siempre en los mismos sitios: el cristal, la esquina de una fachada sin aislar y la parte trasera de un armario pegado a la pared de la calle. Una familia de cuatro personas libera entre 8 y 12 litros de vapor de agua al día entre duchas, cocina y respiración, según las empresas especializadas en humedades; Soler & Palau habla de unos 63 litros a la semana, es decir, nueve diarios. En una casa vieja ese vapor salía solo, por las rendijas de las ventanas de madera. Si has cambiado las ventanas por unas de PVC o de aluminio con rotura de puente térmico, como contamos en la guía de ventanas de septiembre, esas rendijas han desaparecido y el vapor se queda dentro. Una guía de la empresa catalana Ecohabitats advierte de que sustituir ventanas y mejorar el aislamiento sin añadir ventilación empeora la calidad del aire interior, porque la casa queda más hermética.
Hay un matiz: ventilar no sustituye al aislamiento. Si un muro está a 10 °C, el aire más sano del mundo seguirá condensando sobre él, y ahí la salida es aislar, como explicamos en la guía del sistema SATE.
Qué exige el CTE: las cifras de hoy, no las de hace diez años
El baño de 15 l/s que todavía citan algunas guías ya no existe.
La sección HS 3 del Documento Básico de Salubridad (DB HS) fija cuánto aire exterior debe entrar y salir de una vivienda. Hasta 2017 pedía 5 l/s por persona en dormitorios, 15 l/s de extracción por cuarto de baño y 2 l/s por metro cuadrado de cocina. La Orden FOM/588/2017 lo cambió y repartió los caudales según el número de dormitorios; el texto consolidado vigente, que incorpora además los Reales Decretos 732/2019 y 450/2022, mantiene esa tabla:
| Vivienda | Dormitorio principal | Resto de dormitorios | Salón o comedor | Extracción total (baños y cocina) | Mínimo por local húmedo |
|---|---|---|---|---|---|
| 0 o 1 dormitorios | 8 l/s | - | 6 l/s | 12 l/s | 6 l/s |
| 2 dormitorios | 8 l/s | 4 l/s | 8 l/s | 24 l/s | 7 l/s |
| 3 o más dormitorios | 8 l/s | 4 l/s | 10 l/s | 33 l/s | 8 l/s |
El aire tiene que circular de los locales secos (dormitorios y salón) a los húmedos (baños y cocina). Por eso dormitorios y salón llevan aberturas de admisión, baños y cocina llevan aberturas de extracción, y las puertas interiores llevan una abertura de paso, que puede ser un aireador o la holgura entre la hoja y el suelo. Los aireadores se colocan a más de 1,80 m del suelo, y como admisión valen los aireadores o los dispositivos de microventilación de clase 1 o superior de permeabilidad al aire según la norma UNE EN 12207:2017. Además, la cocina necesita un extractor para los vapores de cocción, conectado a un conducto independiente del resto y capaz de mover al menos 50 l/s, unos 180 m³/h. Una campana de carbón activo que recircula el aire dentro de la cocina no cumple esa condición, porque no está conectada a ningún conducto.
Nada de esto te obliga a convertir tu piso de 1975 en una casa pasiva. El CTE se aplica a las intervenciones en edificios existentes cuando el proyecto o la memoria técnica requieren licencia, y admite flexibilidad si cumplirlo al pie de la letra es inviable, siempre que se justifique el nivel alcanzado. Pintar o alicatar no exige proyecto; una reforma integral con proyecto técnico, en cambio, mete la ventilación en las cuentas del arquitecto.
Primer nivel: lo que se arregla esta semana
Compra un termohigrómetro digital (en Leroy Merlin hay modelos de unos 21 €) y déjalo una semana en el dormitorio más frío. La horquilla habitual de humedad relativa en casa va del 40 al 60 %, y en invierno conviene moverse por la parte baja: Soler & Palau recomienda entre el 40 % y el 50 % con 21-23 °C. Para bajarla sin enfriar las paredes, abre a la vez dos ventanas opuestas unos diez minutos; Naturgy habla de 10 a 15 minutos y Endesa de 5 a 10. Antes de gastar dinero, repasa lo que ya tienes:
- Extractor del baño: con el ventilador encendido, acerca una hoja de papel higiénico a la rejilla; si no se queda pegada, el aparato o su conducto están atascados.
- Aireadores y rejillas de ventana: límpialos con un cepillo y no los tapes con cinta.
- El filtro de la campana de cocina, que la grasa atasca y le resta caudal semana a semana, entre otros detalles.
Si toca cambiar el extractor, en Leroy Merlin hay modelos de baño de 100 mm desde menos de 20 € hasta unos 120 €; un Soler & Palau Silent-100 CZ de 8 W y unos 95 m³/h cuesta unos 91 €. Elige uno con temporizador o con sensor de humedad. Y no compres un deshumidificador como primera medida: seca el aire, pero no renueva el CO2 ni los olores, y deja intacto el punto frío de la pared. Las causas y los daños los repasamos en el artículo sobre la condensación en viviendas.
Aireadores: la entrada de aire que casi siempre falta
Un extractor sin entrada de aire es una bomba que chupa por donde puede: por el conducto de la campana, por una chimenea apagada o por las juntas de la puerta de entrada. En una casa con ventanas nuevas y estancas la entrada tiene que estar prevista con aireadores o microventilación, y si cambias las ventanas, pide por escrito que el presupuesto los incluya en dormitorios y salón. Si ya las tienes puestas, se pueden añadir: el Generador de precios de la construcción recoge, en su partida de rehabilitación, un aireador de admisión graduable de aluminio lacado a unos 52 € la unidad, suministro y montaje incluidos. Mejor opción para dormitorios y salón: aireadores autorregulables, que ajustan el paso de aire según la presión del viento, o higrorregulables, que lo modulan según la humedad del ambiente, como los de Aereco o Soler & Palau.
El contrapunto es el ruido. Un aireador estándar deja pasar el sonido de la calle y sobre una avenida puede resultar molesto de noche; hay modelos acústicos (Aereco anuncia hasta 42 dB de atenuación con accesorios) que cuestan más.
VMC: cuándo compensa y cuánto cuesta de verdad
La ventilación mecánica controlada (VMC) cambia el azar por un ventilador. En simple flujo extrae de forma continua el aire de baños y cocina y deja que entre por los aireadores; en doble flujo también impulsa aire filtrado a dormitorios y salón, tras pasar por un recuperador que, según Ecohabitats, aprovecha entre el 75 % y el 95 % del calor del aire que sale. Los precios publicados en España no coinciden entre sí:
| Sistema | Rango publicado | Fuente |
|---|---|---|
| VMC de simple flujo | 500-800 € | Soler & Palau (blog, 2024) |
| VMC de simple flujo, vivienda de 80-100 m² | 1.200-2.500 € instalada | Ecohabitats (2026) |
| VMC de doble flujo con recuperador | 2.000-4.500 € | Soler & Palau (blog, 2024) |
| VMC de doble flujo, vivienda de 80-100 m² | 3.500-7.000 € instalada | Ecohabitats (2026) |
La diferencia se explica por quién calcula (un fabricante de equipos frente a quien tiende conductos en pisos reales), por si hay falso techo por donde pasarlos (sin él, el coste sube entre un 20 % y un 40 % según Ecohabitats) y por el número de bocas, que añaden entre 80 y 150 € cada una. Habitissimo sitúa la media de instalación de una VMC entre 2.800 y 5.000 €. El consumo ronda los 15-40 W en simple flujo y los 30-80 W en doble, y el mantenimiento cuesta entre 30 y 80 € al año en la primera y entre 60 y 150 € en la segunda. Para 100 m² en clima mediterráneo costero, Ecohabitats calcula un retorno de entre 12 y 28 años solo con el ahorro de calefacción. No compres una doble flujo por la factura; cómprala si vas a abrir techos y aislar la envolvente, porque tender los conductos durante la obra sale más barato que hacerlo después.
En un piso de 80 a 100 m² con presupuesto ajustado, la mejor opción es una VMC de simple flujo higrorregulable con aireadores en las ventanas. Y si la humedad está en una sola habitación, un extractor bien dimensionado y un aireador pueden bastar.
Qué pedir por escrito antes de firmar
Desconfía del presupuesto que despacha la ventilación con una línea que dice «ventilación» y un importe. Pide que figure lo siguiente:
- Los caudales de cada estancia calculados con el DB HS 3 vigente, no con la tabla anterior a 2017.
- Marca y modelo de aireadores, extractores y central, con potencia en vatios y nivel sonoro en decibelios.
- El recorrido de los conductos y por dónde sale el aire: si afecta a fachada, patio o cubierta, hace falta el visto bueno de la comunidad conforme a la Ley de Propiedad Horizontal.
- Qué filtros lleva, cuánto cuesta cada juego y cada cuánto se cambian, y la puesta en marcha con medición de caudales.
Si vivís en un edificio con patio de ventilación compartido, preguntad al administrador antes de pedir presupuestos. A veces el conducto ya existe y solo falta cambiar el extractor.
Esta semana, antes de encender la calefacción, deja el higrómetro en el dormitorio más frío y apunta la lectura a primera hora tres mañanas seguidas. Si pasa del 60 % con las ventanas cerradas, pide presupuesto de aireadores y de extractor antes que de pintura antimoho; si baja cuando abres diez minutos con corriente cruzada, el problema eran los hábitos y te has ahorrado una obra.